12.Febrero.2013
MAMBO NUMBER FIVE
Mambo Number Five fue el primer grupo que realizó la exposición de su
trabajo, y además en grupo grande, dato que me parece oportuno resaltar y a
tener en cuenta.
Comenzaron
con su idea preestablecida de que cada uno de los miembros del grupo iba a
explicar una parte concreta de la presentación, pero la profesora dejó claro
que no sería así, apuntando que uno de ellos comenzase con la exposición, y más
exactamente con el plan de equipo. Fue en este momento, con la intervención de
la profesora, cuando me quedó claro que este apartado debía ir al principio.
Ellos no lo tenían estructurado en tal orden, y mi grupo tampoco, así que
posiblemente no fuéramos los únicos.
Los
objetivos que plantearon me parecieron muy acordes al trabajo planteado y a la
realización del mismo. Entre ellos destaco: ”conseguir la implicación de todos
los miembros del grupo” “ayudar unos a otros” y sobre todo, “respetar y valorar
las opiniones”.
Respecto a
los compromisos personales que se propusieron en un principio, cabe decir, que
la mayoría de ellos no eran actitudes personales que cada uno de los miembros
del grupo debe cambiar, sino objetivos del grupo. El único compromiso personal
que estuvo bien fijado fue el de Ana Belén, que según nos contaron, había
realizado satisfactoriamente.
Sin embargo,
dentro del apartado de la asignación de roles, este grupo incluyó una novedad:
no había ningún responsable general. Lo plantearon así, puesto que quisieron
evitar la subordinación, y fomentar la igualdad entre todos los miembros del
grupo.
Las
microtareas estuvieron muy bien planteadas, y quedó muy claro qué había hecho
quién.
La técnica que utilizaron para fomentar el aprendizaje
cooperativo fue la TGT, es decir, Teams Games Tournaments, en
castellano, Torneos de Equipos de Aprendizaje. Primero explicaron en qué
consistía dicha técnica según la guía del aprendizaje cooperativo, y después
nos contaron que ellos habían modificado algunos términos. Es en esta
explicación dual, cuando los miembros del grupo se refirieron a la técnica de
la guía como la verdadera, y a la suya como la modificación. La profesora
intervino explicando su punto de vista, en el cual nos dejó claro que los
libros, las guías, los manuales, etc., debería servirnos sólo como apoyo, y que
éramos nosotros los que a partir de ellos, teníamos que elaborar los trabajos.
El
único fallo que tuvieron, bajo mi punto de vista, fue que no expresaron todos
los criterios por los cuales los alumnos serían premiados en el torneo. Y que,
quizás, un torneo es más propio de competitividad que de trabajar en equipo, y
por tanto, no es cooperativo.
Al margen de
lo expuesto anteriormente, gracias a esta exposición aprendí, que tenemos que
poner una letra tamaño 24 en nuestros Power Points incluso en las tablas, ya
que si no nuestros compañeros del fondo no pueden leer; que un equipo base no
funciona con más de cinco miembros, puesto que con más de cuatro el trabajo se
complica y es más difícil que sea cooperativo; y también aprendí, gracias a que
este grupo no lo hizo, que hay que citar las fuentes de las cuales se saca la
información.
Nuestro grupo fue el
segundo en exponer el primer día de las exposiciones en grupo grande.
Gracias a la exposición
de Mambo Number Five vimos cosas que eran perfectamente mejorables en nuestro
trabajo, como por ejemplo el número de diapositivas.
Cuando salimos a exponer,
la profesora nos pidió que fuésemos directamente al plan de equipo, y así
comenzamos, explicando los objetivos, las microtareas, los roles que cada uno
de nosotros desempeñó dentro del grupo, y los propósitos que nos hicimos al
inicio del trabajo. Esto último fue uno de los mejores apartados que realizó el
grupo, porque la mayoría de nosotros cumplió totalmente, o en gran medida, los
propósitos fijados. La responsabilidad que cada uno de nosotros desempeñó
dentro del grupo no fue únicamente lo que apareció en la tabla de la
diapositiva expuesta en clase, ya que nos ayudamos mutuamente en tareas que a
priori no nos correspondían. Es por esto, por lo que opino que empezamos a dar
nuestros pasitos en el aprendizaje cooperativo dentro del grupo, y no sólo con
la exposición de un trabajo cooperativo. A pesar de ello, perdimos mucho el
tiempo y no nos organizamos bien desde un principio, quizás por esto fue por lo
que tuvimos que encargarnos un poco todos de todos.
Lo que sí veo necesario
para futuros trabajos, es plantear desde un principio qué hay que hacer con
exactitud, hablar sobre como deberíamos hacerlo, y marcar unos tiempos, para
tampoco dedicarnos en exceso a unos aspectos y dejar de lado otros, que luego a
su vez, necesitarán más tiempo también.
En nuestra actividad
sobre aprendizaje cooperativo utilizamos la técnica del rompecabezas y la
materia elegida fue matemáticas con un grupo de 24 alumnos, en 6º de primaria.
Cuando llegamos a la
parte de la exposición en la cual formulábamos a los niños unas preguntas para
ver que conocimientos previos tenían, una lluvia de ideas, Yolanda hizo que
reflexionásemos sobre ellas, y se debatió en clase si eran apropiadas o no.
Muchos compañeros dijeron que no sabían responderlas ni en la actualidad, por
tanto, nuestras preguntas no fueron correctas para unos niños de primaria. Hay
que usar un lenguaje más común, y relacionarlas con conceptos suyos para así
facilitar su entendimiento, y que sepas responder.
Dentro de la técnica
Jigsaw deberíamos haber empleado otra forma de formación de grupos, ya que al
numerar de esa manera a los niños, los grupos puede que no sean heterogéneos, y
es necesario este hecho para que los grupos de trabajo funcionen bien.
Sin embargo, la
realización de las fichas con los datos que los niños debían completar con sus
grupos de expertos, y posteriormente en los grupos de base, es una buena forma
de guiarlos y de que tengan claro que es lo que deben saber, y después explicar
a sus compañeros.
Nos faltó citar las
fuentes de las cuales sacamos la información.
14.Febrero.2013
CARPE DIEM
La exposición de este
grupo se realizó en grupo pequeño, y en líneas generales, estuvo muy bien
organizada, aunque en ella, se siguió la línea tradicional en la que el
profesor explica y acto seguido los niños trabajan. Yolanda hizo un inciso en
este momento de la exposición, para explicarnos que estaría muy bien que
rompiésemos con la línea que se suele seguir, y nos recomendó empezar de una
manera nueva, en la cual no tiene por qué prevalecer la explicación del
principio que comúnmente da el profesor. Utilizó la exposición de nuestros
compañeros para ejemplificar lo que propuso, y con ella nos explicó que la
gymkhana la podrían haber usado para averiguar el conocimiento previo de los
alumnos, y posteriormente que el profesor hubiese realizado una explicación con
los libros o bien utilizando la pizarra.
Este grupo
utilizó la técnica Jigsaw, es decir, la del rompecabezas. Cuando los niños se
separan de sus grupos bases, para formar los grupos de expertos y llenarse de
información sobre el apartado que les ha tocado, al volver al grupo, los
alumnos no tienen claro los conceptos que tienen que explicar al resto de sus
compañeros puesto que no se les ha facilitado una guía con la información que
tienen que explicar. La utilización de una guía, o unas preguntas tipo, es
necesaria para que los niños tengan claro los conceptos que tienen
que saber y posteriormente exponer a sus compañeros. Es una ayuda fundamental
para el aprendizaje cooperativo, y sobre todo cuando este aprendizaje se está
iniciando.
Un aspecto
muy positivo de esta exposición fueron las evaluaciones. El grupo las
dividió en dos, haciendo una grupal, sobre la cual dijeron que se podía hacer
en clase en alto y que cada niño aportase lo que viese conveniente, y otra
individual que luego sería supervisada por el profesor.
A parte de
la gymkhana, que utilizaron después de la explicación del profesor, para jugar y
ver los conocimientos adquiridos, propusieron cuatro pruebas más que seguían
con la misma línea.
Este grupo,
a diferencia de los otros dos precedentes, sí incluyó la bibliografía que
empleó durante la elaboración de su técnica de trabajo cooperativo.
Este grupo fue el cuarto
en exponer, y también en grupo reducido.
Empezaron
con el plan de equipo, en el cual pudimos ver que los roles que cada uno de los
miembros tenía dentro del grupo estaban bien establecidos. Fueron muy sinceros
en su exposición, ya que reconocieron que había aspectos en los cuales no
habían logrado lo que ellos pretendían, como por ejemplo fueron el fomento del
aprendizaje cooperativo o la creación de un buen ambiente de trabajo. Dentro de
las microtareas, tuvieron un apunte que creo que debería ser incluido en todas
las exposiciones futuras, la especificación del tiempo que creían que les iba a
llevar una tarea, y el tiempo que les llevo en realidad. Esto sirve para
controlar este aspecto tan importante, que es el tiempo, ya que muchas veces
los miembros del equipo se lían con partes que quizás no sean tan complicadas,
y se les da más vueltas de las necesarias.
Cabe decir,
que al gozar de la oportunidad de no tener que exponer el primer día pudieron
reestructurar el trabajo, ya que como nos dijeron, tuvieron fallos que pudieron
solventar para el día de su presentación.
La técnica
que empleó este grupo fue la de Jigsaw, en 4º de primaria en una clase de 25
alumnos. El tema que eligieron fueron los vertebrados. A la vuelta
al grupo de base, después de haber estado en el grupo de expertos, se les
entrega una ficha para comprobar los conocimientos que han trabajado.
Un punto a
resaltar dentro de la exposición de este grupo, fue la autonomía que el niño es
capaz de desarrollar puesto que el profesor no explica nada durante la
actividad.
Han
mencionado las fuentes que han empleado para la realización del trabajo.
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