BUENOS DÍAS, PRINCESA
En la exposición de este grupo, además de otros temas ya hablados, surgieron algunos importantes, como:
- La asignación de roles se hizo según el carácter o los gustos de cada miembro. Esa idea puede ser buena como punto de partida, muchos grupos lo hicimos así. Pero la profesora nos propone que para la siguiente actividad se repartan “al contrario”, tratando de cubrir lagunas personales: responsable de ordenadores al que más le cueste manejarse con las tecnologías, organizador al más desorganizado…
- Compromisos personales realistas, algunos relacionados con la exposición. (No ponerme nerviosa). Creo que el plantear desde el principio el objetivo de controlar los nervios ayuda, no es algo que de repente surja en el trabajo, sino que se va preparando poco a poco.
- La actividad de aprendizaje cooperativo que diseñaron era para 4º de primaria, un rompecabezas de los sentidos. 25 alumnos en grupos de 5.
- De nuevo encontramos el tema del reparto de roles o tareas. A veces intentamos llevar la tarea a cabo de tal forma que todos hacemos todo. Desde el aprendizaje cooperativo se insiste en la necesidad de planificar y delimitar las tareas de cada uno, es algo que no se debe dejar al azar, porque no surge espontáneamente.
- La primera actividad planteada para los niños es una lectura sobre el cerebro de un bebé. Éste se va desarrollando gracias a la información que llega de los sentidos. El texto sirve como introducción al tema y para plantear una lluvia de ideas posterior. Creo que el equipo ha encontrado una manera de resolver si hacer primero la teoría y luego la práctica, o al revés, con un texto sencillo, con conocimientos que los niños pueden relacionar con lo que ya saben.
- Para el estudio de los sentidos, plantean el ejemplo de una manzana, que nos da información de distinto tipo según el sentido que utilicemos para conocerla. Luego los niños traen un objeto que deben explicar desde todos los sentidos.
- El equipo organizó la formación de los grupos base al azar. Esta manera puede servir para grupos de duración corta, para alguna actividad concreta, pero no para equipos base. De nuevo es necesaria la intervención del profesor, que asegure grupos bien balanceados según las características de los alumnos.
- Para cada sentido plantearon actividades prácticas, no necesariamente de contenido conceptual. Por ejemplo, para la vista, los niños harían un dibujo con los ojos cerrados, para el olfato, olerían distintas comidas, para el oído, usarían canciones y sonidos…
- Otra idea interesante es utilizar las fichas que hacen de autoevaluación y coevaluación para decorar la clase, mostrando lo que han aprendido. No sólo hacer los murales con los contenidos del tema (los sentidos) sino también con el funcionamiento del grupo, cómo se han organizado, etc. Ponerlo por las paredes de la clase es otra manera de dar valor a esas habilidades y destrezas.
- En la coevaluación usan un código de colores, no las calificaciones numéricas tradicionales. Cada color corresponde a una respuesta (siempre, a veces, nunca…) a preguntas como “ es respetuoso con sus compañeros”, o “participa en las actividades”
- Si las actividades están bien diseñadas no es posible la copia de unos a otros. Si no lo pensamos, sí habrá copia. Debemos pensar tareas donde no se pueda copiar, o la copia no tenga sentido.
- En la evaluación debemos incluir las destrezas de expresión oral o escrita, o la memorización de contenidos, siempre que esos contenidos tengan un sentido. Cuando pensamos actividades, a veces nos cuesta encontrar el lugar que deben ocupar algunos elementos que asociamos con la escuela tradicional, o el equilibrio entre metodologías más novedosas y contenidos conceptuales necesarios.
- También sobre la evaluación, debemos buscar una forma de calificación que entienda el aprendizaje de una manera global. Así, debemos replantearnos las evaluaciones con porcentajes asignados a distintos aspectos del aprendizaje, que a veces se prestan a una interpretación demasiado libre por parte del profesor. Por ejemplo, la forma de evaluar el comportamiento tiene que estar explicada a los alumnos de antemano. Éstos deben saber los criterios, qué se valora, si la participación, o el silencio, o bien otros aspectos. Y si calificamos algo, debemos registrarlo, no basta con poner una nota al final en función de nuestro humor o nuestra simpatía por el alumno.
- Sólo un apunte sobre la bibliografía: citar youtube o google como fuentes utilizadas me parece demasiado general. Si queremos ayudar a otros a buscar las fuentes utilizadas tenemos que ser más precisos al citar las páginas consultadas.
THE DREAMERS
- En la presentación hablaron de la fundamentación teórica del aprendizaje cooperativo, especialmente de la importancia de encontrar el encaje del individuo dentro del grupo, y por otro lado de la necesidad de reflexión dentro del equipo.
- Según la explicación del grupo, las microtareas fueron surgiendo y cambiando conforme iban realizando el trabajo.
- En los objetivos explicaron los de la actividad preparada por el grupo y los objetivos de la tarea que realizarían los niños.
- Durante las exposiciones podemos usar el Power Point como una herramienta que ayude a entenderse lo que se está explicando. Por eso es quizá más útil poner un dibujo, gráfica, tabla, esquema. Si ponemos mucho texto, distrae la atención de la explicación.
- El grupo plantea actividades para hacer en el aula en forma de juego. Creo que lo ideal es que el juego conecte con los conocimientos, los evalúe o los afiance, pero no que estén separados. Por ejemplo, no sé si está bien planteada un juego sobre los sonidos que hacen los animales. También es cierto que la adecuación de la actividad tiene que tener en cuenta la edad de los alumnos. En este caso, la actividad estaba diseñada para alumnos de 3º de Primaria.
- Aunque es cierto que la evaluación tiene que formar parte del proceso y no sólo ser un añadido al final para evaluar el resultado, tenemos que tener claro si las actividades que hemos planteado son de evaluación o de aprendizaje.
- Me pareció muy buena idea premiar a los equipos con cosas relacionadas con los contenidos pero también con los propios intereses de los alumnos, por ejemplo un premio era llevar a clase y explicar una foto del animal favorito o mascota.
- En el trabajo del aula debemos ser consciente de las etiquetas que a veces asignamos a los alumnos, y que condicionan cómo nos comportamos con ellos y cómo se comportan ellos mismos. Si enviamos a un alumno el mensaje de que es vago, termina comportándose conforme a ese mensaje. Lo difícil está en que a veces los mensajes los enviamos de manera implícita (currículum oculto).
- Relacionado con lo anterior, y de forma más general, como profesores debemos romper las rutinas y preguntarnos todo el tiempo por qué hacemos las cosas como las hacemos, para qué las hacemos, qué queremos conseguir, y qué consecuencias tienen, sean previstas o no, a corto o a largo plazo. Es necesaria la reflexión sobre la acción.
- A veces defendemos lo que hemos hecho y no queremos admitir la reflexión porque supone preguntarnos por nuestro trabajo o por nosotros mismos. Es importante tenerlo en cuenta para nosotros, pero también para cómo vamos a decir las cosas a los alumnos. Hay que invitarles a reflexionar, a replantearse las cosas, pero diciéndolo con cuidado porque ellos lo pueden entender como un ataque personal.
GARABATOS
- Este grupo comenzó con una presentación muy bien diseñada, de cómo habían organizado el trabajo, pero a la vez cómo el trabajo cooperativo les había servido para desarrollar las relaciones personales entre ellos.
- En la explicación del reparto de roles y tareas surge una cuestión: el rol no dice todo lo que un miembro del grupo hace. Las tareas se van repartiendo conforme avanza el trabajo, aunque las de los roles estén repartidas desde el principio.
- Muchos grupos (el mío incluido) puso en los objetivos los que venían en la guía de aprendizaje. Cuando damos a los alumnos guías o ejemplos, tenemos que tener cuidado, porque las guías muchas veces se convierten en caminos “cerrados”. Este grupo, además de los de la guía, se planteó unos objetivos más personales, distintos a los de los demás grupos. Fueron los últimos, pero también supieron replantearse las cosas más obvias o que los demás dábamos por sentado, y eso me parece digno de elogio. Entre los objetivos, mencionaron:
- Participación igualitaria de todos los miembros.
- Compartir conocimientos previos para apoyar lo que vamos aprendiendo
- Tener confianza para expresar libremente cualquier idea
- Mayor creatividad
- En los compromisos personales, apareció el de controlar los nervios en las exposiciones, para luego como profesores no transmitirles nuestra tensión a los alumnos.
- Por ser los últimos, este equipo pudo ver todas las exposiciones. Isabel, perteneciente a este grupo, dijo que había sido duro tener que ir revisando su exposición después de cada clase, tratando de incorporar las ideas que les parecían interesantes o modificando y retocando lo que podía estar todavía mejor. Yo creo que tal y como están planteadas las clases, todos aprendemos, y lo hacemos al revisar nuestras ideas, añadiendo otras nuevas o dándonos cuenta de que lo habíamos planteado mal, o lo que creíamos tiene consecuencias que no habíamos previsto, o no encaja con lo que sucede en la práctica del aula…
- La secuencia de la tarea comienza con un juego tipo “Pasapalabra”, donde se recopilan las respuestas sin decir cuál es la buena. Esas respuestas nos dan información para formar los grupos base.
- Más tarde, los grupos de cada subtema elabora un mural con fotos, dibujos…Los murales se exponen en clase, por grupos, dicen qué han aprendido, cómo se han organizado. Y las exposiciones son coevaluadas por los demás grupos. También el profesor las evalúa.
- Aunque quizá en la exposición de este grupo la organización fue mejorable, es cierto que entre todos la fueron sacando adelante, sin haber uno que destacara sobre los demás, o que diera la impresión de haber hecho todo el trabajo.
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